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Aprende antes de construir

Compraste un terreno, pero todavía no conoces el lugar

  • 20 jun
  • 4 min de lectura

Compraste un terreno. Ya imaginaste la casa, la terraza, las vistas al volcán y los desayunos mirando el bosque. Sin embargo, existe una pregunta más importante que rara vez nos hacemos: ¿Conoces realmente el lugar donde quieres construir tu vida?

Respiras entusiasmado y no puedes esperar a cumplir el sueño de construir tu hogar en el bosque, pero ni siquiera sabes por donde partir. Como todo lugar, vale la pena conocerlo y recorrerlo para entablar una relación íntima. A partir de una lectura del paisaje acertada, recién se pueden empezar a tomar decisiones para diseñar y construir.

 

El error de empezar por la casa.

Si quisieras partir cuanto antes, y simplemente emplazar la casa donde haya un claro, cerca del camino y la electricidad, entonces estarías potencialmente cometiendo el error más común cuando toca habitar un lugar.

Resulta que quieres prescindir de observación, diseño y planificación, y decides comprar una casa prefabricada e instalarla donde te parezca más accesible y adecuado. Una vez que llegas a habitar la casa, descubres que tiene una aislación insuficiente, que justo la emplazaste sobre una zona de acumulación de agua lluvia, y debido a una orientación improvisada, jamás entra sol de invierno al comedor. Te sientes decepcionado, quizás hasta te arrepientes y terminas vendiendo tu parcela.

¿Qué sucedió? ¿Por qué algo que parecía tan sencillo se transformó en una pesadilla?

Cuando llegas a un lugar desconocido, normalmente te mueves con cuidado e intentas conocer a sus habitantes de una manera respetuosa. Por ejemplo, cuando vas a arrendar una casa, revisas que le llegue luz en el día, que tenga buena presión de agua y que los muebles de cocina estén en buen estado. Es la misma lógica cuando llegas por primera vez a un bosque, te deberías quedar a observar cómo entra la luz del sol entre los árboles, donde podría acumular agua de lluvia y en qué estado están los árboles y los suelos del terreno.

 

No buscas una casa. Buscas una forma de habitar.

Es muy importante, considerar también tus deseos de cómo habitar este espacio. La mayoría de las personas no busca una casa. Busca despertar mirando el bosque, escuchar la lluvia sobre el techo, tomar agua del lugar, compartir una comida con amigos frente al paisaje, ver crecer a sus hijos en contacto con la naturaleza. La casa es solo el medio.

Para lograr estos objetivos, es fundamental comprender los fenómenos naturales que posibilitan que eso ocurra. Así, si te interesa comer el desayuno con el sol abrazando tu espalda, debes entender cual es el recorrido del sol y la incidencia en distintas partes de tu terreno para lograr tu cometido.

En esta etapa, suele resultar útil, realizar una lista de placeres de la vida con la cual el diseñador pueda trabajar para entender el tipo y calidad de atmósfera que se está queriendo construir.

Con una aguda y certera observación del terreno, y una claridad en los objetivos y criterios de diseño, el quehacer del proyecto se vuelve más una exploración científica que un conjunto de caprichos del mandante o del arquitecto.

 

Cómo comprender un territorio antes de intervenirlo.

La primera impresión suele ser decidora y siempre esperamos que, en la relación con tu terreno, exista el repentino amor a primera vista. El apego y el disfrute de tu parcela son importantes, pero no reemplazan una buena observación realizada por el ojo entrenado, sobre todo cuando se trata de vivir en armonía con los ciclos naturales del territorio.

En este escenario, existen múltiples herramientas con las cuales se puede leer y entender el paisaje para poder proyectar un futuro coherente con lo que uno quisiera vivir en ese lugar. Algunas observan el paisaje, otras los ciclos del agua, la energía solar, los procesos biológicos o las dinámicas invisibles que influyen en la habitabilidad del lugar.

Lo importante no es la herramienta en sí, sino la capacidad de comprender las oportunidades y condicionantes del terreno antes de tomar decisiones.

Todo lugar tiene oportunidades y condicionantes. Sectores que reciben mejor sol. Áreas naturalmente protegidas del viento. Lugares donde se acumula el agua. Vistas que vale la pena preservar. Comprender estas características permite tomar decisiones más inteligentes y coherentes con la vida que queremos construir.

 

 

Qué hacer antes de diseñar.

1.- Comprender el territorio.

Lo primero que se debe hacer, es realizar un análisis exhaustivo del lugar desde varias aristas. La permacultura, la geobiología y el análisis sistémico nos pueden dar luces complementarias de las características del predio, entre otras herramientas disponibles.

2.- Identificar oportunidades y condicionantes.

A partir de la lectura del paisaje, se deben identificar claramente las oportunidades y condicionantes del lugar, para poder diseñar en coherencia con estas características particulares.

3.- Definir la forma de habitar.

Una vez que se haya realizado esta observación, es importante clarificar qué tipo de vida se quiere construir en este espacio. Para lo cual, nosotros trabajamos con una lista de placeres del habitar que debe elaborar el propietario. Esta lista nos servirá como eje rector del diseño, queriendo alcanzar las atmósferas con sus fenómenos espaciales según los deseos de sus habitantes.

4.- Diseñar en coherencia con el lugar.

Luego que tenemos la observación y la intención del proyecto, recién toca analizar las factibilidades de conexión eléctrica, el proyecto sanitario, la cercanía de caminos y la limpia que se debe hacer al bosque para elegir un lugar adecuado para la casa.

Desde este punto en adelante, ya podremos emplazar la casa en un lugar que tenga sentido e iniciaremos la etapa de diseño arquitectónica que corresponde para crear la vida que queremos vivir en ese lugar.

 

Las mejores decisiones se toman antes de dibujar la primera línea.

En definitiva, una vez que tenemos el terreno en nuestras manos, es necesario observarlo y comprenderlo como uno haría con una amistad o un familiar. Porque, de todas maneras, el cariño y el anhelo están. Pero si no conocemos a alguien, ¿cómo sabremos cómo comportarnos con él y cómo habitar sus espacios?

Las mejores decisiones se toman antes de dibujar la primera línea. Es importante saber con qué terreno estamos trabajando y qué se quiere lograr con la construcción que habitaremos en el futuro cercano.

Por lo que, la recomendación es que es fundamental conocer el terreno en profundidad y saber exactamente lo que se quiere lograr en él, para llevar un proceso y resultado exitoso de diseño y construcción de una vivienda.


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y no sabes por dónde empezar?

Antes de construir, podemos ayudarte a comprender el lugar, sus oportunidades y condicionantes.

Nuestros servicios

  • 01.

    Diagnóstico Territorial

    Antes de diseñar, comprendemos el territorio. Analizamos topografía, agua, sol y vientos para orientar las decisiones.

  • 02.

    Masterplan Territorial

    Definimos una estrategia para desarrollar el predio, emplazamientos, circulaciones y etapas.

  • 03.

    Proyecto de Arquitectura

    Diseñamos viviendas y proyectos turísticos adaptados al clima, al paisaje y a una forma de habitar más consciente.

  • 04.

    Diseño Regenerativo

    Planificamos sistemas que integran agua, biodiversidad y producción para regenerar el paisaje y fortalecer el territorio.

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